Desde hace algunos años existe un tipo de pintura para automóvil denominada autorreparable, o anti-arañazos. Se ha podido ver en varias marcas, como por ejemplo Nissan o Infiniti, o con diferentes nombres en otras. En esencia nos referimos a una pintura con cierta capacidad de reparar por sí misma los arañazos leves. Estas marcas japonesas por ejemplo la llaman Scratch Shield.
El truco de esta pintura es la última capa transparente que se aplica sobre el color, a modo de laca. Esta es más gruesa y además contiene una resina, poli-rotaxano, que la hace más elástica y a la vez resistente. De este modo cuando se produce un arañazo superficial, con esa elasticidad, y gracias al efecto del calor (vale con una temperatura ambiente templada o cálida), se disimula o desaparecen los arañazos porque moléculas de la resina vuelven a rellenar el surco del arañazo.